¿Te permites parar o dejar de hacer?

¿No llegas a todo? ¿Siempre tienes mil cosas que HACER?  ¿Te falta tiempo? Y… ¿Nunca tienes tiempo para ti? ¿No te permites PARAR?

¡¡Bienvenida al club!! Muchas de las mujeres que viven con la infertilidad no se permiten DEJAR DE HACER. ¿Eres tú una de ellas?

Según mi experiencia, en general, somos muy exigentes y bastante críticas, con nosotras mismas, en su mayoría perfeccionistas y evitamos conectar con nuestras necesidades más profundas, “correteando” de un lado a otro, haciendo y haciendo, ya sea para nosotras o para los demás y sin permitirnos parar.

Muchas evitamos asumir o rechazamos el rol de mujer, y asumimos el rol de hombre, ya sea en nuestra familia, nuestra pareja, en el trabajo, en algún proyecto profesional que hayamos emprendido, ya sea por rechazo a algo que vimos en nuestra madre, porque modelamos aspectos de nuestro padre, o porque hemos asumido ese rol para equilibrar el sistema, aun a costa de nuestro propio equilibrio.

Y si, hablo de nuestro propio equilibrio, porque somos mujeres. La mujer está mas conectada, por naturaleza, con sus emociones y no tiene tanta necesidad de HACER, como el hombre, sino más de SER.

Y…Ser madre nos conecta con eso…Para quedarnos embarazadas, para gestar un bebé en nuestro vientre, para dar a luz, no no hay nada especial que tengamos que hacer que no esté en nuestra naturaleza, en nuestros genes, en nuestro ADN.  Así, solo hemos de permitirnos SER. Algo que muchas, sin embargo, no nos permitimos…

También solemos DES-CO-NEC-TAR-NOS de nuestras emociones y de nuestras necesidades, ya que, escucharnos, implicaría parar y dejar de hacer…

Parar, implicaría empezar a SENTIR. Sentir, quizá, culpa, angustia, miedo a no valer…

Parar implicaría descubrir NECESIDADES no atendidas. Quizá, necesidad de pedir ayuda, de permitirnos ser falibles, de descansar, de disfrutar de tiempo para nosotras…

Ahora bien, si no nos permitimos parar, escucharnos y atender esas necesidades, muy probablemente, NADA CAMBIARÁ.

La infertilidad nos esta confrontando con algo que necesitamos ver y aprender.

Nuestro inconsciente, que es sabio, sabe que un bebé, cuando viene al mundo, necesita de su madre para sobrevivir. Necesita que su madre esté atenta a sus necesidades, para poder cubrirlas, que sepa interpretar sus gestos, emociones y comportamientos para entender, sin palabras, lo que le pasa, como se siente y que necesita.

Ahora bien si no somos capaces de parar, escucharnos a nosotras mismas, de entender nuestras emociones y darnos lo que necesitamos…¿Cómo seremos capaces de hacerlo con un bebe? …y nuestro inconsciente lo sabe…

Empieza ya a darte el permiso de solo SER, solo ESTAR, sin hacer…Escucha las emociones que surgen, sin juicio, y trabaja lo que hay detrás…Descubre las necesidades que no estas atendiendo de ti misma y te estarás preparando para atender las de tu bebé.

Si no lo haces por ti misma, que espero que sí, hazlo por el que vendrá…

Comprométete HOY, AQUÍ Y AHORA, con él o ella y contigo misma …¿Qué vas a permitirte, en adelante, dejar de hacer? ¿Qué emoción surge, al hacerlo, que vas a empezar a trabajar? ¿Qué necesidad, no escuchada hasta ahora, vas a permitir atender?

Si necesitas apoyo en este camino, por favor, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. Estaremos encantados de poder acompañarte en la búsqueda de tu equilibrio.

 

 

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