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La Verdad de “Cómo Decidimos”

José Miguel Bolívar, en su libro “Productividad Personal” habla, en el capítulo 6, acerca de  cómo tomamos nuestras decisiones.

Según dice, no decidimos de forma racional, aunque así lo creamos, sino que, lo hacemos de acuerdo a lo que Henri Laborit, biólogo, médico y psicólogo de principios del siglo XX, descubrió en sus estudios, de manera emocional y bastante caprichosa.

“Solemos tender a hacer primero la cosas que nos gustan sobre aquellas que no nos gustan. También elegimos hacer antes las cosas que consideramos fáciles qué aquellas que consideramos difíciles, y de forma análoga, preferimos las que se terminan rápido a las que llevan tiempo.

Supongo que tampoco te sorprenderá saber que las cosas urgentes nos atraen con mucha más fuerza que las importantes, del mismo modo que preferimos hacer las cosas que sabemos hacer sobre las que no hemos hecho nunca. Por último, Labotit demostró, que, habiendo sido educados en una sociedad jerárquica, nos inclinamos a hacer antes las cosas que nos imponen otros, que las que nosotros elegimos hacer.”

“El Doctor Peiers Steels, un estudioso de la porcastinación, afirma también que elegimos antes las cosas que ofrecen una recompensa inmediata que las que proporcionan recompensas a largo plazo. “

Jose Miguel Bolivar añade otra, fruto de observación propia: Preferimos las cosas que no requieren pensar las que si lo requieren.

Las tendencias de las que nos habla Laborit tienen en común precisamente que nos decantamos por la opción más fácilmente “tachable”. Lo fácil, lo rápido, lo urgente, lo que ya han decidido otros por nosotros… Todo ello es comparativamente más “tachable” que su alternativa: Lo difícil, lo que lleva tiempo, lo importante, lo que tenemos que decidir nosotros…

El autor pone como ejemplo los e-mails, en el trabajo. ¿te has parado a pensar cómo eliges los mails que lees? La mayoría hacemos escaneo rápido, decidimos que podemos borrar y archivar, o reenviar. Nos decantamos primero por los e- mails “tachables”, y, sin saberlo, actuamos del mismo modo en el resto de decisiones en nuestra vida.

Ello me lleva a plantearme las siguientes cuestiones relacionadas con la infertilidad…

La primera: ¿Por qué quieres ser madre? En la sociedad occidental actual, aunque el papel de la mujer ha evolucionado muchísimo, y los ideales de femineidad han sufrido una verdadera transformación, a nivel de creencias inconscientes, resultado de nuestra construcción cultural, la definición de mujer sigue íntimamente ligada a la maternidad.

En este sentido, ser madre, para muchas mujeres, ¿es realmente una elección “vital” o una elección “tachable”?. ¿Es la elección fácil, lo que toca, lo que viene después del matrimonio o de la vida en pareja, lo que ha decidido la sociedad, lo que no he de pensar, porque todo el mundo lo hace, luego estará bien, o lo que realmente deseo? En ocasiones, elegir la maternidad supone dejar de lado, aparcados en el camino, proyectos que había decidido yo, que me harían más feliz, pero que suponen más esfuerzo. Proyectos en los que he de pensar, que, suponemos, serán más difíciles, que para nosotras son muy importantes, pero que, por supuesto, no son urgentes, mientras que la maternidad creemos que si ya que, la sociedad nos dice que “se nos pasará el arroz”.

Ello provoca, al no estar realmente motivadas por dar ese paso, emociones contradictorias, bloqueos inconscientes y por supuesto, estrés. Al no obtener resultados con la urgencia que habíamos esperado, y al ser, un embarazo, algo impredecible, no controlable y que difícilmente podemos saber cuánto tardaremos en completar, suele generar una carga emocional que contribuye a aumentar el estrés, lo que sabemos que afecta negativamente a la fertilidad. Si estamos dejando proyectos aplazados, esta carga tiende a ser mayor, ya que inconscientemente nos planteamos, ¿hasta cuando tendré que esperar para llevarlos a cabo?

Con todo, por favor, antes de intentar quedarte embarazada plantéate: ¿Es para mi la  elección “tachable”  o es, realmente, a una decisión “Vital”?  

Y, por otro lado, sé que, cuando aparece la infertilidad, trabajar los bloqueos emocionales y psicológicos no es, precisamente, la elección “tachable”. Seguir un tratamiento de fertilidad es lo que parece más fácil, lo que no te obligará a pensar, y parece que dará resultados más rápidamente… mientras que trabajarte a nivel personal es lo difícil, lo que lleva tiempo, lo que no sabes hacer, lo  importante, lo que te llevará a descubrir cosas que no te gustan de ti y lo que solo tú puedes decidir…pero, ¿Qué te dice tu corazón que necesitas?

Está en tu mano… decide bien y no te dejes llevar por la elección “tachable”, que no siempre es la más efectiva o la mejor.

Si quieres que te ayude en este camino, por favor no dudes en ponerte en contacto conmigo. Estaré encantada de acompañarte y de cogerte de la mano, como me gustaría que hubieran hecho conmigo.

Obedece a tu Cuerpo, ¡ámate!

Siempre he sido una persona bastante escéptica. Hasta hace unos años solo creía en lo que podría ver, palpar, sentir o se había demostrado con datos científicos.

Hoy me considero más abierta y creo, que hay cosas que no podemos ver, o que son difíciles de probar con datos empíricos, y que son igualmente ciertas.

 Cuando el libro de Lise Bourbeau, Obedece a tu Cuerpo, ¡amate!, cayó en mis manos desconfié. En el habla de que el 75% de las enfermedades son psicosomáticas, es decir, que nuestros males físicos proceden de una causa emocional o mental. Es un libro basado en la idea de que nuestro cuerpo somatiza nuestros miedos, creencias, actitudes negativas, deseos y aspiraciones frustradas que derivan en dolencias físicas. Estos suelen ser los orígenes de nuestras enfermedades además de la búsqueda de atención o el uso de la enfermedad para evitar una situación desagradable o para huir de ella.

Aunque, en aquel entonces, no compartía esta filosofía, me gustó lo que decía en su segunda página, “Te sugiero que no creas nada de lo que leas…pero que no lo rechaces sin más…” y eso hice.

Hoy creo firmemente que el 75% de los malestares físicos que tengo, e incluso más, me los autogenero, de una manera inconsciente. Y por ello no creo que en la medicina tradicional esté la respuesta a nuestros problemas físicos. Estoy más alineada con la medina china que trata al cuerpo como parte integrante de algo más.

Ello no quiere decir que no confíe en la medicina tradicional, ni muchísimo menos. Los avances que hemos vivido en los últimos años son enormes y gracias a ella miles de vidas se han salvado, nuestra vida es mejor y más larga y se han erradicado muchas enfermedades.

Con todo, creo que al tiempo que nos apoyamos en ella para paliar los síntomas, hemos de ir al origen o, como dice Lise, a la causa profunda de la enfermedad. Yo procuro, cuando me encuentro mal, físicamente, entender qué estoy haciendo que me está causando mal y que debo aprender de cada malestar…. Y me funciona… Como dice la autora, la enfermedad es un regalo para ayudarnos a equilibrar nuestro SER. Cuando escuchas a tu cuerpo, aprendes de él y descubres lo que necesitas cambiar en tu vida para estar bien.

El libro pretende ser un diccionario o libro de consulta para que cualquier persona que sufra de un malestar o enfermedad pueda averiguar de una manera sencilla y rápida la causa profunda de su problema. Es interesante lo que menciona en relación a las dolencias relacionadas con el aparato reproductor femenino.  Son muchas dolencias y bastantes causas por lo que solo refiero aquí lo que, a mí, personalmente más me afectó:  Estos problemas indican que la mujer tiene muchos miedos. Estos son más grandes que el deseo de tener un hijo y le influyen hasta el punto de no permitirle concebir… Indican que la mujer tiene dificultades para aceptar su femineidad…Actúa en relación a su madre que fue su primer modelo de mujer. Esto no quiere decir que no resulte femenina, sino que le resulta poco envidiable el rol de mujer…De manera inconsciente hubiera preferido ser hombre. Suele esforzarse en comportarse como hombre, pero en su inconsciente se siente culpable por ello…También le resulta difícil dedicar el tiempo necesario para hacer germinar una idea nueva antes de manifestarla concretamente. Es probable que también se siente culpable de no crear un hogar lo bastante bueno para sus seres queridos…

No sé si te resuena algo de lo anterior. Puedes profundizar en tu caso concreto consultando el libro.

Sé que es difícil asumir la responsabilidad de todo lo que nos pasa y muy tentador creer que la causa de nuestras enfermedades es solo física y ajena a nosotras. A mí me cuesta día a día reconocerlo y asumirlo. Quien diga lo contrario, miente. Ahora, también te digo que cuando lo hagas te convertirás en la verdadera protagonista de tu vida y nunca dejarás de crecer y de avanzar. ¡¡¡Te lo recomiendo!!!

Si, aun así, no te convence, permítete explorar esta posibilidad…como dice la autora, no pierdes nada por tener un punto de vista diferente, y quizá te sorprenda y encuentres en el la causa y la solución a tu mal.

Para cualquier consulta por favor deja tu comentario o haz clic en el siguiente enlace.

¿Fluyes o controlas?

Pese a los avances que he dado en este sentido,  aun, a veces, me descubro intentando controlar cada detalle  en mi vida….no sé si porque  ello me genera una falsa sensación de seguridad, al creer que menos imprevistos me afectarán si he “hecho los deberes”, o porque es lo que me  han inculcado que “hay que hacer” cuando era pequeña.

Los de mi generación y los de la anterior o la posterior, solemos haber recibido una educación bastante férrea y algo estricta. Nos han enseñado a valorar mucho el esfuerzo y todo lo que con él se consigue. La perseverancia y el trabajo duro nos caracterizan, así como un perfeccionismo algo malsano, a veces, al rayar la crítica y el juicio poco constructivo. Este último nos puede llevar a creer que controlándolo todo y minimizando errores,  evitando dejar nada al azar, todo saldrá mejor…. Pero, nada más lejos de la realidad….

Lo cierto es cuando más feliz he sido en mi vida y mejor me han salido las cosas ha sido cuando me he dejado guiar más por mi corazón y por mi intuición, y no tanto por mi cabeza y por lo que me han enseñado que “debería hacer”… es decir cuando he dejado de querer controlarlo todo…

A eso le llamo FLUIR CON LA VIDA. Para mí, ello supone dejarse guiar por las señales que nos ofrece la misma. Si “abrimos ojos, orejas y el resto de nuestros sentidos” comprobaremos que esas señales están ahí para nosotros… para mostrarnos cual es camino adecuado…nuestro camino, el que nos va a hacer crecer y disfrutar al máximo de cada minuto que pasamos aquí.  Siempre hay un hecho que acontece, una palabra de nos dicen o que escuchamos, una persona que aparece para hacernos ver o para mostrarnos lo que necesitamos ver o hacer en cada momento… para hacernos fácil el siguiente paso….

Es lo que algunos llaman “Serendipity”, serendipia, hallazgo fortuito o descubrimiento inesperado  que permite  avanzar por casualidad, coincidencia o accidente, y que a mí me gusta llamar señales.

Esta idea de fluir y de dejarse guiar por las señales que nos ofrece la vida choca diametralmente conla idea de que, solo mediante nuestro esfuerzo, conseguiremos alcanzar nuestros objetivos y que, controlando cada paso que damos, no garantizamos, pero casi, el que todo salga bien.

Pero no te equivoques, con ello no estoy abogando por no hacer nada y dejarlo todo al azar, ni mucho menos… la perseverancia es importante y da sus frutos…

Si te sirve, te regalo una metáfora por la que intentó guiar mi vida y, que, a mí, me funciona: La de una semilla. Para garantizar que ésta crezca sana y fuerte y que se convierta en una bella planta es importante regarla y abonarla periódicamente, y cuidarla.  También hace falta darle tiempo para que desarrolle sus hojas hasta que luzca bonita, frondosa y brillante.  Ahora bien, por mucho que queramos o estemos pendientes  de ella, la semilla no crecerá más rápido de lo que está en su naturaleza y si, en nuestro empeño por hacer que se desarrolle antes, nos pasamos de sol, agua o de abono, la quemaremos o ahogaremos  sus raíces  y la pequeña planta malvivirá e incluso morirá. En su cuidado, lo más inteligente es seguir las señales que ésta nos da, observando el color de sus hojas, su tono, el ritmo de crecimiento, todo lo cual nos dará la pauta de cómo debemos actuar.

Con nuestros objetivos ocurre lo mismo. Hay que dedicarles tiempo, cariño, empeño y ser perseverantes, dándoles el tiempo y el espacio necesarios para que se puedan materializar. También hay que estar atento a las señales que nos ofrecen para determinar si vamos o no por buen camino.

Ahora bien, si en nuestro afán por controlarlo todo, queremos que ocurran ya y nos obsesionamos con ellos o con el modo en el que queramos que ocurran, los que malviviremos seremos nosotros y las que morirán serán nuestra alegría y nuestras ganas de vivir, lo que nos puede hacer tirar la toalla demasiado pronto…

No intentes controlarlo todo…fluye con la vida, escucha sus señales, ve haciendo ajustes en el rumbo durante el camino y dale tiempo al tiempo…no quieras forzar las cosas y la vida te sorprenderá  con muchas maravillas y alegrías, y quizás…. con una frondosa planta, en el  momento adecuado … solo CONFÍA…

 

¿Qué es lo que no va bien en tu vida?…

Recientemente ha llegado a mis manos un pequeño libro, con un precioso cuento de no más de 100 páginas que me hicieron reflexionar… ¿Qué es lo que no va bien en mi vida?

Según su autor, Yoshinori Noguchi,, hay una ley muy sencilla que da solución a todos nuestros problemas y que da título a su libro, con más de un millón de ejemplares vendidos en Japón, “La Ley del Espejo”.

Según esta ley, la realidad de nuestra vida es el espejo que refleja nuestro corazón. A nuestro alrededor ocurren acontecimientos que sintonizan exactamente con nuestro interior, con cómo nos sentimos, comportamos y pensamos.

Si nos llenamos únicamente de insatisfacción, cada vez ocurrirán más acontecimientos que expresen este descontento. Pregúntate, por ejemplo…¿hay alguien a quien no puedas perdonar? ¿Criticas interiormente a alguien?…

Y, por el contrario, si nuestro corazón siempre está lleno de agradecimiento, ocurrirán más acontecimientos que nos harán sentir más agradecimiento.

“Mira lo que ocurre en tu vida y descubrirás lo que tienes en tu corazón”…dice el autor.

Y si después de mirar, no te gusta la imagen reflejada en el espejo ¿Qué puedes hacer?

Imagínate que te ves demacrada o despeinada… Por mucho que extiendas la mano para peinarte o maquillarte ¿verdad que no lograrás cambiar la imagen en el espejo?

Solo si lo haces directamente en tu cabeza podrás arreglarlo, ¿no?

Pues algo similar ocurre con los problemas que nos ocurren…hace falta eliminar la causa que los genera dentro de nuestro propio corazón…sino no lograremos erradicarlos definitivamente o, si, por un momento, logramos hacerlo,  acabarán  volviendo…

Si te animas a mirar en tu interior y a cambiar tu imagen en el espejo, por favor, no dudes en ponerte en contacto conmigo en el siguiente enlace

¿Y si tuvieras una bola de cristal?

Imagina, por un momento, que tuvieras en tus manos una bola de cristal que te permitiera ver el futuro… Imagina, también, que solo pudieras echar un vistazo rápido y que solo dispusieras de una única posibilidad para observar…

Tras darle muchas vueltas, decides preguntarle a la bola cómo será tu vida dentro de veinte años…ya que crees que lo que verás supondrá más una oportunidad que un riesgo para ti…

Observas detenidamente y ves con tristeza que, finalmente, no hay ningún hijo o hija en tu vida…que nunca serás madre…

Sin embargo, contrariamente a lo que pudieras pensar, te embarga la alegría y disfrutas de una vida feliz y totalmente plena…te sientes totalmente realizada, personal y profesionalmente.

Por favor, no dejes de leer y permítete conectar con esa posibilidad…

Ahora, responde sinceramente… si ese fuera el caso ¿qué estarías haciendo?, ¿qué proyectos estarías desarrollando?, ¿qué sería diferente en tu vida?, ¿qué sueños que ahora estas postergando, quizás por miedo, por falta de autoestima o por no creer suficientemente en ti misma, habrías logrado llevar a cabo?, ¿qué deseos o necesidades, que ahora estas dejando de lado en tu camino hacia la maternidad, habrías decido escuchar?

Te invito a que te des unos minutos para responder, antes de seguir leyendo…

Mi experiencia, y la de muchas personas con las que he hablado y he trabajado, me dice que, solemos posponer o procastinar, demorar, retardar o retrasar aquello que nos da miedo o que no sabemos cómo llevar a cabo. Aun no siendo felices, nos apegamos a lo conocido, a lo cercano, lo que no nos supone un esfuerzo… Mantenemos relaciones que no nos llenan, nos dejamos la vida en trabajos que no nos gustan, buscamos satisfacciones y placer en cosas efímeras, o nos hacemos dependientes de personas, sustancias, emociones… por no escuchar realmente lo que queremos y no conectar con nuestro propósito en la vida… con aquello que solo nosotros hemos venido a hacer a este mundo…

Creo sinceramente que todos somos especiales y tenemos algo que hacer aquí, algo que aportar… sin embargo, la gran mayoría no lo sabemos o se nos olvida… nos movemos día a día por inercia, sin darnos cuenta que la vida es corta y que solo tenemos una oportunidad para disfrutarla y para alcanzar nuestro propósito.

Un hijo o una hija, es un regalo maravilloso que la vida nos brinda para ayudarnos a mejorar, a ser mejores personas, a superar nuestras limitaciones o a aprender, pero no es un propósito en sí mismo… puede incluso convertirse en una excusa para no salir de nuestra zona de confort. Podemos llegar a pensar que la maternidad cubrirá esa necesidad que muchas tenemos de ser útiles y de aportar, o podemos pretender vivir la vida que queremos a través de nuestr@s hij@s..… pero lo cierto es que eso, como mucho, retrasará la sensación de haber dejado nuestro propósito atrás…

Te animo a que, sin dejar de lado tu sueño de Ser Mamá, te pongas desde hoy manos a la obra y empieces a trabajar en los objetivos que has dejado desatendidos en tu camino hacia la maternidad. Conecta con todo lo grande y especial que hay en ti… con ese propósito, con lo que has venido a hacer aquí y que no lo dejes pasar… conéctate, de nuevo, con la vida…. No solo te sentirás mejor y más plena, sino que, he comprobado que “la vida atrae a la vida”, y si conectas con tu propósito, puede que tu regalo este a la vuelta de la esquina…  eso es lo que me ocurrió a mi…

Si te gustaría que te ayudase en este camino, por favor no dudes en ponerte en contacto conmigo haciendo click en el siguiente enlace.

“La Biografía Humana”

En su libro, recientemente publicado, “La biografía humana” (2015) la afamada escritora y terapeuta argentina, Laura Gutman, habla de cómo tod@s, necesitamos abordar aspectos de nuestra biografía particular, que están aún escondidos, ya sea por miedo, por inmadurez o por falta de decisión y que  suponen una fuente permanente de problemas en nuestro día a día. Afirma que si somos capaces de sacar a la luz estos aspectos que no vemos aun, y que, sin embargo, nos condicionan inconscientemente, podremos evitar las enfermedades, lo conflictos o sufrimiento que estos problemas conllevan.

Para ello propone utilizar la metodología de la biografia humana. Esta supone empezar a preguntarnos, partiendo de nuestra infancia, para descubrir y desactivar las creencias limitantes que nos han inculcado, más exactamente, lo que denomina, los discursos engañados, como el discurso materno. Según la autora, éste, aun cuando no se correspondiera con la realidad, lo hemos asumido como propio, por “lealtad emocional” hacia la persona de la que dependíamos cuando éramos pequeños, para ser amados.

Lo que implica que todos nuestros recuerdos, vivencias, experiencias e interpretaciones de esas vivencias se establecieron en base a lo que alguien nos dijo y a las creencias que alguien nos transmitió. Ese alguien en la mayoría de los casos es nuestra madre, o, en su caso, la persona más importante con la que nos vinculamos durante nuestra  infancia.

Es responsabilidad nuestra abordar las propias experiencias infantiles desde nuestra realidad interna, es decir desde el punto de vista del niño o de la niña, y no desde el punto de vista de la madre, que por muy bienintencionado que fuera, podría ser erróneo.

Solo así sacaremos a la luz las frustraciones, la soledad, los miedos, la inseguridad, las necesidades y deseos no atendidos del niño o de la niña, que siguen condicionándonos inconscientemente como adultos.

 De no ser así, la autora afirma que estaremos delegando en nuestra descendencia una serie de adicciones y violencias invisibles que a su vez enfermarán, confundirán y serán fuente de problemas para próximas generaciones.

 Si crees que tus creencias pueden estar condicionando de algún modo tu vida y tu maternidad, te animo a que hagas click en el siguiente enlace.

 Si deseas iniciar un proceso de Coaching que te permita desactivar esos discursos engañados y que te permitan vivir la vida que deseas, por favor, no dudes en ponerte en contacto con nosotros haciendo click en el siguiente enlace.

¿Cómo afecta la falta maternaje a nuestra maternidad?

La reputada escritora y terapeuta argentina, Laura Gutman, se ha convertido en una de las autoras de referencia mundial en el ámbito de estudio de la infancia y las consecuencias del desamparo materno.

En su libro “Adicciones y violencias invisibles” (2012), habla de cómo la ausencia de maternaje, que define como la “falta de calidad de atención, calidez, amor, abrazos, altruismo, paciencia, comprensión, leche, cuerpo, mirada y sostén…recibidos” por un bebe desde el nacimiento y durante toda su infancia, pueden generar cuatro posibles tipos de dinámicas violentas. Estás, según la autora, no son más que mecanismos de supervivencia que desde pequeños ponemos en marcha y que, como adultos, mantenemos inconscientemente, fruto de una necesidad insatisfecha, siempre que hayamos vivido experiencias de desamparo y soledad por una ausencia de maternaje. Sentimos que no estamos satisfechos, que estamos vacios, hambrientos de algo que nos falta, pero que no distinguimos que es y que provoca en nosotros ciertas formas de violencia, pasivas, activas, concretas o sutiles:

  1. Violencia hacia afuera (destruyo al otro),
  2. Violencia pasiva (víctimas),
  3. Violencia hacia dentro (me autodestruyo: enfermedades, debilidad…),
  4. Devorarlo todo (adicciones).

 Según comenta, casi todos estamos incluidos en alguno de estos sistemas, en mayor o menor medida.

 El problema es que si quieres Ser Mamá y no has recibido suficiente maternaje y atención, no podrás ofrecer lo que no tienes o no has recibido a tu bebe, a no ser que saques a la luz y desactives dichos mecanismos inconscientes.

Y más importante aún, creo firmemente que muchos de nuestros comportamientos, emociones y creencias inconscientes, resultado de las cuatro dinámicas violentas arriba señaladas, pueden estar condicionando o bloqueando inconscientemente nuestra maternidad…las adicciones a la comida, bebida, tabaco, café, trabajo, consumismo…los miedos a repetir comportamientos recibidos en la infancia, a no ser buena madre… el victimismo y la somatización que pueden acabar provocandonos enfermedades… son buenos ejemplos de ello.

 La buena noticia es que siempre estamos a tiempo de cambiar y de aprender a reprogramar nuestro cerebro, modificando nuestras creencias y comportamientos y aprendiendo a gestionar las emociones que nos están impidiendo Ser Mamá.

Descubre cómo podemos ayudarte haciendo click en el siguiente enlace.

 

 

Deva Premal: Gayatri Mantra

Deva Premal ha recorrido el mundo dando a conocer el Gayatri Mantra.

Los mantras son instrumentos que aquietan y liberan nuestra mente del flujo constante de pensamientos que nos inunda. Pueden ser una sílaba, una palabra o una frase, que al ser recitada y repetida nos lleva a un estado de profunda concentración.

El Gayatri Mantra es un precioso mantra sanador, cuyo nombre es una combinación de dos palabras sánscritas, ganat (que se canta) y trayate (que da liberación).  El “Canto que concede la liberación”, conocido también como Veda Gayatri o Surya Gayatri, es un himno u oración que se recita 108 veces al amanecer y que dice así:

 “Om bhur bhuvah svaha
Tat savitur varenyam
Bhargo devasya dhimahi
Dhiyo yonah prachodayat”

Este mantra, idóneo para meditar y para llevar a cabo visualizaciones creativas, se dirige a la fuente de todas las cosas, al Sol, al Dios, al Creador, al Preservador: “Tú que eres fuente de luz y poder y que con tus rayos iluminas el mundo, ilumina también nuestros corazones, para que podamos servir a tu propósito y alcancemos la verdadera felicidad en todo lo que emprendamos”.

Puedes escuchar las versiones corta y larga de este mantra en nuestra seccion de vídeos.

¡Disfrutalo!