Fluir con la vida

¿Fluyes o controlas?

Pese a los avances que he dado en este sentido,  aun, a veces, me descubro intentando controlar cada detalle  en mi vida….no sé si porque  ello me genera una falsa sensación de seguridad, al creer que menos imprevistos me afectarán si he “hecho los deberes”, o porque es lo que me  han inculcado que “hay que hacer” cuando era pequeña.

Los de mi generación y los de la anterior o la posterior, solemos haber recibido una educación bastante férrea y algo estricta. Nos han enseñado a valorar mucho el esfuerzo y todo lo que con él se consigue. La perseverancia y el trabajo duro nos caracterizan, así como un perfeccionismo algo malsano, a veces, al rayar la crítica y el juicio poco constructivo. Este último nos puede llevar a creer que controlándolo todo y minimizando errores,  evitando dejar nada al azar, todo saldrá mejor…. Pero, nada más lejos de la realidad….

Lo cierto es cuando más feliz he sido en mi vida y mejor me han salido las cosas ha sido cuando me he dejado guiar más por mi corazón y por mi intuición, y no tanto por mi cabeza y por lo que me han enseñado que “debería hacer”… es decir cuando he dejado de querer controlarlo todo…

A eso le llamo FLUIR CON LA VIDA. Para mí, ello supone dejarse guiar por las señales que nos ofrece la misma. Si “abrimos ojos, orejas y el resto de nuestros sentidos” comprobaremos que esas señales están ahí para nosotros… para mostrarnos cual es camino adecuado…nuestro camino, el que nos va a hacer crecer y disfrutar al máximo de cada minuto que pasamos aquí.  Siempre hay un hecho que acontece, una palabra de nos dicen o que escuchamos, una persona que aparece para hacernos ver o para mostrarnos lo que necesitamos ver o hacer en cada momento… para hacernos fácil el siguiente paso….

Es lo que algunos llaman “Serendipity”, serendipia, hallazgo fortuito o descubrimiento inesperado  que permite  avanzar por casualidad, coincidencia o accidente, y que a mí me gusta llamar señales.

Esta idea de fluir y de dejarse guiar por las señales que nos ofrece la vida choca diametralmente conla idea de que, solo mediante nuestro esfuerzo, conseguiremos alcanzar nuestros objetivos y que, controlando cada paso que damos, no garantizamos, pero casi, el que todo salga bien.

Pero no te equivoques, con ello no estoy abogando por no hacer nada y dejarlo todo al azar, ni mucho menos… la perseverancia es importante y da sus frutos…

Si te sirve, te regalo una metáfora por la que intentó guiar mi vida y, que, a mí, me funciona: La de una semilla. Para garantizar que ésta crezca sana y fuerte y que se convierta en una bella planta es importante regarla y abonarla periódicamente, y cuidarla.  También hace falta darle tiempo para que desarrolle sus hojas hasta que luzca bonita, frondosa y brillante.  Ahora bien, por mucho que queramos o estemos pendientes  de ella, la semilla no crecerá más rápido de lo que está en su naturaleza y si, en nuestro empeño por hacer que se desarrolle antes, nos pasamos de sol, agua o de abono, la quemaremos o ahogaremos  sus raíces  y la pequeña planta malvivirá e incluso morirá. En su cuidado, lo más inteligente es seguir las señales que ésta nos da, observando el color de sus hojas, su tono, el ritmo de crecimiento, todo lo cual nos dará la pauta de cómo debemos actuar.

Con nuestros objetivos ocurre lo mismo. Hay que dedicarles tiempo, cariño, empeño y ser perseverantes, dándoles el tiempo y el espacio necesarios para que se puedan materializar. También hay que estar atento a las señales que nos ofrecen para determinar si vamos o no por buen camino.

Ahora bien, si en nuestro afán por controlarlo todo, queremos que ocurran ya y nos obsesionamos con ellos o con el modo en el que queramos que ocurran, los que malviviremos seremos nosotros y las que morirán serán nuestra alegría y nuestras ganas de vivir, lo que nos puede hacer tirar la toalla demasiado pronto…

No intentes controlarlo todo…fluye con la vida, escucha sus señales, ve haciendo ajustes en el rumbo durante el camino y dale tiempo al tiempo…no quieras forzar las cosas y la vida te sorprenderá  con muchas maravillas y alegrías, y quizás…. con una frondosa planta, en el  momento adecuado … solo CONFÍA…

 

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